Villa Victoria,Chinicuila Michoacán.: fiestas y tradiciones
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martes, 14 de febrero de 2012

La Semana Santa en los 60's


Recuerdos de la celebración de la Semana Santa en Villa Victoria, en la década de los 60's.








C. D. Ramón Godínez Gutiérrez




Todo empezaba el sábado con la llegada de comerciantes que iban a ofertar sus mercancías para la celebración de la SEMANA MAYOR toda llena de misticismo y Recogimiento espiritual.

En el portal de la tía SUSANA PINEDA y de las MUCHACHAS LARIOS (donde está ahora la presidencia municipal) se instalaban los vendedores, y ya en la tarde estaba a la venta las palmas que traían del rumbo de Huizontla y con sus hojas hacíamos figuras trenzas petatillos etc. que luciríamos en el templo el domingo de Ramos y ver entre la chiquillada quién había llevado la palma mas adornada

Y así alineados en los portales recuerdo entre los olores a melones y sandias que llevaba en un desvencijado camión Don José el ollero conocido así por las cazuelas y loza de barro que vendía. Luego Nacho Trujillo con su barra de hielo que un día antes le traía el camión de Colima y amarraba a un pilar para el día siguiente estar lista la venta de raspados desde 25 centavos o 1.00 los vasos grandes que comprábamos y nos deleitábamos con distintos sabores de almíbar entre los que recuerdo el de guayabilla limón jamaica y los especiales leche con guayaba, y con Nacho sus fieles perros “el nejallo”, “el uvalán” y a veces hasta “la princesa” (así llamaba a su burra).

Asistir al portal, era solo risas y alegría porque llegaba mucha gente a platicar y hacerse bromas entre la gente adulta. También entre los comerciantes uno que me llamaba mucho la atención era aquel indígena que cargaba enorme huacal donde colgaban botellas de diferentes colores con aceites y linimentos que curaban de todo y luego de estar un rato en el portal se sentaba y apoyando una correa en la cabeza y en las manos un especie de bordón sufría para levantarse con tremenda carga y así recorría las calles del pueblo.

En ese tiempo no había muchos carros ni camionetas, las bestias amarradas en los pilares de los portales y postes de la luz del motor de mi tía Lupe Trujillo esperaban turno para comprar, por costales, pan de capirotada que llevaban a sus ranchos. Chuy Larios (qepd) y sus hijos trabajaban 24 hrs. y así el olor a pan caliente inundaba el pueblo.

El templo ya vestido con colores morados y del tapanco de la sacristía bajaban figuras de santos que solo en esa época eran requeridos; los altares adornados con botes germinados de plantas de maíz que le daban un toque especial a la celebración así mismo en las pilastras se amarraban ramas de granadillo un árbol que en este tiempo luce su esplendoroso color verde.

Casi toda la semana las campanas enmudecían (y no por los amarradijos de estopa) y era tiempo de ir a pelearse por una matraca con la cual se llamaba a la gente para la celebración y había una enorme que solo podía manejar un adulto y casi siempre permanecía tirada.

La gente participaba en la celebración y así la tía Susa prestaba una cama de latón donde acostaban a Jesucristo para toda la noche estar en velación, en las casas donde había radios solo se escuchaba música sacra también en el puesto de mi tío Everardo se suspendía la tocada de discos que ambientaba el jardín.

Por la noche, entre los chiquillos la pregunta era: Vale, ¿Te escogieron para lavarte las patas? Y algunos se quedaban sorprendidos confundidos y tristes por no haber sido llamados a tan solemne acto. Y ya por la tarde después de haber disfrutado del paseo tradicional a cualquiera de los ríos, llegábamos sedientos y sudorosos a bañarnos y con el temor de ¡Te vas a convertir en rana si te bañas! ¡Hoy es día santo! Y de esa forma nos alistábamos para el lavado y beso de pies que el Sr. Cura en turno tenia que hacer.

Después de la crucifixión el día mas esperado era el sábado y temprano corríamos a la casa de Marquitos Trujillo para ver si estaba haciendo el Judas y al ver que sí nos alistábamos para el convite de la tarde donde montado en un burro era paseado el monigote por todo el pueblo ante las risas y algarabía de la chiquillada que lo acompañábamos hasta su destino final frente del templo donde era quemado y con tristeza veíamos como tronaba su cabeza de bule o de balsa con dientes de maíz.

Y así terminaba la semana santa de nuestro pueblo ya el sábado por la tarde las carnicerías ya tenían carne y terminaba el ayuno ya habíamos disfrutado la comida de cuaresma muy rica el agua con frutas verduras y cacahuates las dos variedades de capirotada de agua y de leche y en fin todo el sabor y tradición de Semana Santa.

Espero haberlos distraído un poquito de sus quehaceres y haberlos llevado un ratito a lo que fue nuestra ya lejana niñez.

Lo saludo con afecto y cariño.

C.D. Ramón Godínez Gtz.
(Monín) 16/03/2010

jueves, 9 de febrero de 2012

¡VIERNES DEL RECUERDO!


Amigos, aquí esta la recopilación de los Viernes del Recuerdo, espero que sigan participando y estaremos al tanto de tenerlos listos para las próximas entregas. Saludos para todos Uds.

Briseida Osorio Méndez



María Elena Serrano: Gracias Monín por este nostálgico relato sobre la semana Santa, pues les comparto que me tocó participar en alguna de las estaciones del viacrucis como la Virgen Dolorosa, y mi primo Juán Alcántar salía de Jesucristo. Lo ataban a la cruz en la lomita de la laguna, mientras esperábamos en casa de mi Padrino Benito Abúndiz. Juán se ponía muy nervioso, se ponía a fumar y yo le decía: JUAN, por favor, ¡JESUS NO FUMABA! Él me contestaba: no lo hacía porque en ese tiempo no había cigarros! y bueno otro cigarro, después subíamos a la loma antes de que llegara la multitud.

Ramón Godínez: Hola María Elena, si ya en la cruz Juán decía: ¡ya bájenme que me estoy rechingando de sed!, pues andaba bien crudo. Yo lo recuerdo muy bien. Mi tía Vita (qepd) lo regañaba y Juan decía: ¡soy cabrón, pero para para el año entrante que chinguen a otro, a mi ya no! ¡cállate por vida tuya Juan Manuel, te vas a condenar! le contestaba mi tía. En otra ocasión les platicare el porqué de el apodo de el cuilili de Juán, los dos fuimos monaguillos junto con otros chiquillos de ese entonces.

Nacho Trujillo: Monín, pero más especial eres tú en la forma que nos relatas la semana santa. En aquellos bellos tiempos tengo presente la cabeza de Judas con cerdas de caballo. También por parte de la iglesia: las matracas, el Judas, el burro, los perros con nombres de árboles, etc. Había 2 más: el pacueco y la chancla. Que forma tan especial de celebrar semana santa en Villa. Que ambiente tan sano y alegre a la vez. Que ingredientes tan sabrosos: capirotada, fritillas, raspados, almíbar, etc.

Alfonso Chávez: EN SEMANA SANTA TAMPOCO PODIAMOS O MAS BIEN DICHO DEBIAMOS "DECIR MALAS PALABRAS" NI "HACER MALDITURÍAS", TAMPOCO TIRAR PEDRADAS NI MATAR PAJARITOS CON NUESTRAS RESORTERAS. MUCHAS PROHIBICIONES, ALGUNAS PRACTICAS BUENAS, PERO NO PODEMOS IGNORAR QUE REALMENTE HABÍA POCO CONOCIMIENTO Y PRACTICA DEL VERDADERO CRISTIANISMO, YO CREO QUE LO MAS RESCATABLE DE ESA SEMANA ERA QUE SE DABA UNA CONVIVENCIA ESPECIAL CON LA FAMILIA Y CON LOS AMIGOS (RECORDEMOS LOS PASEOS A LOS RIOS, SI ERAN AL SALITRE O MAS ALLÁ SIMPLEMENTE NOS SUBIAMOS AL CAMION DEL GRAN JOSE SILVA U OTROS PAISANOS Y NI COOPERAMOS PARA EL DIESEL, A VECES NI LLEVABAMOS COMIDA Y ALLÁ EN EL RIO SACABAMOS CHACALES (LANGOSTINOS), O MATABAMOS Y ASABAMOS UNA IGUANA, Y SI ERA HEMBRA COCIAMOS LOS HUEVOS EN UN BOTE DE "TECATE". LO BUENO DE TODO AHORA ES QUE TENEMOS MUY GRATOS RECUERDOS)

ESMERALDA TRUJILLO lala: AMIGOS: ¡muy buenos días! yo también recuerdo que en esa temporada de cuaresma, las travesuras, mi madre nos las acumulaba para el sábado de gloria. Eso sí llegando el sábado a las 12:00 del día era angustia total por las travesuras que habíamos hecho en la cuaresma, pues corríamos y nos trepábamos a un guayabo que estaba a un lado de la pila, pero mi madre era ruda, se trepaba y a cuerazos nos hacía bajar . . . y ni hablar, hasta que desquitaba su rencor JA, JA, JA, JA, JA pero aún así, fue la etapa más linda de mi infancia.

Nacho Trujillo: Bris por otra parte, las matracas se usaban en lugar de las campanas, para avisar a la gente de los actos religiosos que deberían llevarse al cabo en la iglesia. O sea que los actos de la Semana Santa eran tan especiales, que las campanas quedaban mudas, volviendo a repicar hasta el sábado de gloria, a las 11 a.m. lo que era un acto de alegría religiosamente hablando pero un aguas que ay te voy(susto) para los niños, por aquello de los cuerazos pa' que crezcas. Alegría? ¡terminó la semana santa, y listo para otras actividades! Otra, ¡corran niños. . . que ya viene el chicote! (se tenía la creencia que si un niño no crecía normal, pegándole al repicar las campanas, se desarrollo volvería a la normalidad).

Diógenes: En ese tiempo no había muchos carros ni camionetas. Las bestias amarradas en los pilares de los portales y postes de la luz esperaban turno para comprar, por costales, cemitas para la capirotada, que llevaban a sus ranchos. Estas bestias además de ser pacientes, traían mucho dinero. (Humor blanco).

UNO MAS: Deja de los millones de patas lavadas, las cosquillas que este acto provocaba en algunos feligreses. Recuerdo cuando a mi tía Pomposa le quiso lavar los pies el cura Nepomuceno. Ella se dio un sacón como cuando pisas un clavo y le lleno de agua la cara al cura. Este se puso rojo como un jitomate, a pesar de que fue un sacerdote de los mas rígidos que habían llegado a Chinicuila, la vida lo había puesto en un difícil trance en el cumplimiento de sus obligaciones.

Tony García: Bris me da mucho gusto saber de tu tío Miguel, lo recuerdo bailando los domingos en los bailes que se hacían afuera del curato, bailando con Chuy y Meche Trujillo Valencia, amenizados por Migue Espindola con su grandioso "fisher" de excelente sonido ¿todavía lo tendrá?

Para quienes han preguntado por Miguel Méndez, mejor conocido como La Yayeta -con todo respeto-, aquí se los presentamos, acompañado de Josefina Calvillo.

Montserrat Espindola: Si, Tony, mi papá todavía tiene el "fisher" que dices. Todavía hace sus pachangas cuando vamos a Villa Victoria y le saca las cucarachas al aparato y también mis papás se sacuden la polilla, bailando, ¡vieras que bien lo hacen todavía!


MARIA RIVERA ROJAS: No se si alguno de ustedes se acuerda que yo todos los días salía a vender pastas de leche casa por casa. Yo con mucho orgullo lo digo porque era nuestro pan de cada día. Vendía pastas, tacos en las fiestas del 16 de Septiembre, cajeta, pinole, nopales y muchas cosas más. Y con mucho orgullo lo digo, yo nunca me avergoncé de hacerlo y si se me volviera a presentar la necesidad, lo haría de nuevo. Son muchas anécdotas que yo viví en mi infancia, con muchas carencias pero muy feliz; también recuerdo que cuando íbamos al aguacatillo a lavar, nos agarraba la lluvia y nos teníamos que traer la ropa toda mojada tal vez por eso me quede tan chaparra, por ponerme la tina sobre mi cabeza con la ropa bien mojada, o tal vez en mis tiempos no había, nada para poder estirarme mas ¡ja, ja, ja!

Citlaly: Recuerdo cuando nos íbamos a las guayabillas, a bañar al tanque de las iguanas o al sanburrito. Cuando a Katy y Rocío las dejaban ir a nadar ya sabían que tenían que pasar por mi, éramos buenas para los clavados. Recuerdo cuando una vez que fueron Katy y Rocío a montar a caballo a mi casa, ya que nos habíamos montado al caballo, mi sobrino le picó la cola al animal y ya sabrán. . . ja, ja, ja ¡pregúntenle a Katy para ver si se acuerda!

Chuchi Guzmán: Amigos yo les quiero platicar lo que se me quedo grabado desde niño, yo recuerdo a mi padre en bicicleta, repartiendo las anheladas cartas, Él me cargaba en sus hombros y era muy bonito ver las caras de toda esa linda gente al recibir una carta de un ser querido, esas cosas son las que lleva uno en el corazón y además, saber que mi padre "Chuy el cartero" fue parte de éso, me llena de orgullo. ¡Gracias!

ESMERALDA TRUJILLO lala: CHUCHI, si es cierto, y si no pregúntenmelo a mí, esperaba mi anhelada carta y al ver a Chuy Guzmán pararse frente a mi casa me daba vuelcos el corazón, uuuuffff!!! Que tiempos eh? Saludos♥♥♥♥

GABY TRUJILLO: Lo que platican del correo es volver años mozos atrás, yo también escribía y me llena de nostalgia esa etapa solo que el otro día en las noticias escuche que quieren prescindir de éste servicio de correo porque ya lo ven muy deficiente, seria una pena, pero ni hablar Que les cuento, que tengo una carta guardada desde hace 12 años, me da súper alegría verla, es de mi tío Rafael Trujillo Chacón (qepd) donde me felicita por mis XV años uuuff! que bello no? Miento hace 17 años que la guardo, su letra era hermosa de verdad, es un verdadero tesoro lo que he venido guardando. Y también me mando un giro postal de $600 junto con mi tía Estela Olivares para que me comprara unas tobilleras jijiji así me lo especificó en la carta ¡uhmmm que recuerdos!

Nacho Trujillo: Bris el porqué de los nombres de árboles en los perros de mi papá? Yo creo que mi papa (Q.E.P.D.) siempre quiso ser diferente en ideas y siempre usando el sentido del buen humor que le caracterizó, también creo que el siempre quiso llevar la vida a la ligera, sin mucha seriedad, ni abstinencias. Él , igual que los niños y que nosotros, tuvo su grupo de amigos con los que hacía ronda en sus últimos años. Dos de ellos fueron los finados José Valencia y Quico Serrano, eran un trío clásico que nadie de la juventud de aquella época, fallaban a las reuniones, porque allí era un constante bombardeo en gases nauseabundos salidos desde lo más profundo de su ser, apodos y travesuras, algo parecido a los pillos de las campanas en huelga, ya famosos. “El pacueco” y “la chancla” eran nombres que mi papá les puso a otros perros que tuvo. Así que como verán Uds. amigos, la gente con el simple oír el llamado a los canes con esos nombres, ya tenia un buen motivo para reír.

lunes, 9 de mayo de 2011

¡PAJARILLOS CANTADORES!



Aquí una vez más los "pajarillos cantadores" de Chinicuila estamos recordando a nuestras madres. Que mejor que adornar el famoso himno a Ellas con estas fotografías de diferentes generaciones que hemos transitado por nuestra querida Escuela Primaria José María Morelos, inicialmente llamada Escuela de párvulos.

Un abrazo fuerte para cada una de Uds. y que los "pajarillos cantadores" exhalen sus más fuertes cantos, que lleguen hasta allá. . . allá arriba! donde muchas de nuestras madrecitas podrán escucharlos.


¡Muchas Felicidades!



En la foto se pueden apreciar algunos de nuestros padres y abuelos!
Ya reconociste a alguien?
(foto enviada por el Dr. Nicanor Trujillo)




Pajarillos cantadores
canten muy alegres donde está mi amor. . .
Pero ven mamita chula
que yo quiero darte un beso

¡Acércate a mí!


Fotografía cortesía del Dr. Hugo Larios Trujillo


¡Que contento estoy
Porque mi mamá. . .
me quiere, me adora y me brinda su calor!



En cada día diez de mayo
venimos los niños corriendo a cantar,
por todas las callecitas
las alegres mañanitas. . .


¡A las mamás!



¡Que contento estoy
Porque mi mamá. . .
me quiere, me adora y me brinda su calor!

Los alumnos de la escuela
queremos hacerte un gran festival
¡Ven levántate temprano
para que yo pueda ufano tu frente besar!


¡Que contento estoy

Porque mi mamá. . .
me quiere, me adora y me brinda su calor!








domingo, 20 de marzo de 2011

DESPUÉS DE LAS LLUVIAS




. . . por las mañanas el camión recogía los bastimentos para llevarlos a los trabajadores y así se impregnaba de deliciosos olores de diferentes comidas que estoy seguro que entre todos ellos: los trabajadores, compartían . . .




Finalizaron las lluvias y había llegado el mes de Octubre, el pueblo aún sumido en la humedad que había dejado el temporal y escaseado de todo, tanto en alimentos, bebidas, enseres domésticos, combustibles, etc. se preparaba nuevamente para su vivir después de las lluvias.

Las mujeres, acostumbraban sus paseos por la tarde a la "Lomita del Burro" donde disfrutaban de solaz esparcimiento, después de las duras faenas propias de las Amas de casa Chinicuilenses. En la fotografía se ditinguen las Sritas. Bertha Trujillo Serrano, Ernestina y Ofelia Trujillo Gutiérrez y la Sra. Rosa Serrano de Trujillo. Foto cortesía de Fernando Trujillo Serrano.


En las reuniones del jardín o los portales las conversaciones se referían a la reanudación del servicio de los carros a Colima.

http://villavictoriamich.blogspot.com/search?q=El+camion+pasajero

¡Que mañana se van a trabajar a la carretera! Y sí. El camión de carga muy temprano transportaba picos, palas, carretillas, machetes, azadones y toda herramienta que sirviera para iniciar la reparación de la brecha que conduciría hasta el Río Grande.

Un ejército de trabajadores comandados por mi tío Benjamín Trujillo se preparaba para ir tapando pozos, retirando enormes piedras, derrumbes, haciendo zanjas para desviar el agua de barranquillas que había dejado el temporal. Así día a día se avanzaba en la reconstrucción del camino.

En 1923, Don Benjamín Trujillo Verduzco y la Sra. Piedad Gutiérrez Gutiérrez, la pequeña en brazos es la primogénita del matrimonio por ellos conformado: la Sra. Raquel Trujillo Gutiérrez Vda. de Larios. Don Benjamín Trujillo, promotor incansable de la comunicación terrestre a nuestro pueblo. Fotografía cortesía del Dr. Nicanor Trujillo


Por las mañanas el camión recogía los bastimentos para llevarlos a los trabajadores y así se impregnaba de deliciosos olores de diferentes comidas que estoy seguro que entre todos ellos los trabajadores compartían.

Y no faltaban los accidentes, como alguna fractura, cortadas, torceduras, etc. pero había que continuar. La meta era llegar al Río Grande y así conectar con el carro que había quedado del lado del estado de Colima.

Después de 15 ó 22 días de intensos esfuerzos, y sorteando caudalosos ríos llegaba la noticia. ¡Ya llegaron al Río Grande! Y la gente se alegraba, era finales de Octubre, había que ir a la Feria de Todos los Santos a Colima y lo principal: el pueblo se abastecería nuevamente.

http://villavictoriamich.blogspot.com/search?q=Viejitas%2C+pero+expresivas

Asoleados en el playón del río, esperando el turno para atravesar en canoa y bajo los gritos de advertencia de que nadie se mueva dentro de ella y con los pelos de punta lográbamos cruzar del otro lado y ya al obscurecer llegábamos a Colima.

En aquellos años "La Feria de Todos Santos" como es conocida en la Cd. de Colima, era celebrada en los espacios del monumental Jardín Nuñez. La presente fotografía justamente remata en este Jardín típico de la Ciudad de las palmeras y lugar, actualmente, muy concurrido por los paisanos Chinicuilenses que visitan Colima.

Y no importaba el cansancio, había que ir a la feria, que para nosotros era un deleite a nuestra corta edad ver tantas luces, tantos juegos, tantos dulces, frutas y golosinas y lo más deseado: comerse un algodón de azúcar, subirse a la rueda de la fortuna, manejar un carrito chocón y sorprenderse con la mujer araña, convertida así porque desobedeció a sus Padres. Escuchar los gritos de los merolicos, quienes con sus micrófonos atados al “pescuezo” , decían tantas palabras por minuto con tal de vender sus mercancías: ¡ándele, ay le va, orale, a ver tu rene, rene, renegrido de mugre (refiriéndose a su ayudante) pásale esta sartén a la señora pa’ que le cocine sus buenos huevitos al marido, órale, dáselo, órale, señora, agárrelo ¿que son cinco del águila? ¡ándele que al fin y alcabo el viejo pelón ni cuenta se va a dar! Y así por el estilo.

Después de dos o tres días, el regreso. Llenos y regocijados por lo experimentado y cargando una bolsa de ixtle de colores, muy usadas en ese entonces, perfumada con una rica variedad de olores por su contenido de perones, naranjas, piñas nueces, colaciones, rollos de guayaba, alfajores, cocadas, dulces de queso de tuna, que traían de San Luis Potosí, cajetas de Sayula, cacahuates en fin, toda una variedad de exquisiteces. Luego la reunión en el jardín por la noche ante el asombro e incredulidad, boquiabiertos y cruce de miradas de la chiquillería luego de escuchar lo vivido.

Distingo en la presente fotografía al Profr. Roberto Luis Esparza Cortina, espero que Uds. amigos puedan identificar a los demás. Espero sus comentarios para hacer la edición que corresponda. Me llama profundamente la atención la construcción de la vivienda de "pajarete" lástima que ahora estén desapareciendo estos sístemas de construcción de viviendas en nuestra región.


También era fin de año escolar, había que prepararse para los exámenes finales o como nos decían “Ya va haber las pruebas” y todos nerviosos, primero pasaban las mujeres al examen y luego los hombres, y así apurados coloreando los mapas, mandando hacer los palitos maqueados con los carpinteros para colocarlos en los extremos de las cartulinas o a veces cartoncillos que era más corriente y las niñas mostrando sus artes manuales en un salón acondicionado a propósito para que los Papás vieran lo realizado por sus hijos durante el ciclo escolar; para luego en cada salón el Profesor delante de los Padres, realizaba un examen oral a todos sus alumnos y que en ocasiones no a todos nos iba tan bien y había que sufrir la vergüenza.

La entrega de boletas con calificaciones y las preguntas: ¿Con cuánto pasaste? ¡Puros dieces! otros con nueve, otros con ocho, con siete o de panzazo con seis, y a veces el llanto de alguien arrinconado en la esquina del salón mirando su boleta que decía reprobado, lo cual significaba que tendría que repetir año.

La fiesta de fin de año y la despedida de nuestra querida Escuela acompañada con las tradicionales GOLONDRINAS que no a pocos les hacían derramar lagrimas. Y así terminaba una etapa, e iniciaba otra para muchos, había que salir del terruño; algunos a las secundarias a Coalcomán, Colima, Morelia, Guadalajara y otros más, hasta el Distrito Federal.

El pueblo, poco a poco tomaba su curso normal y ya a finales de noviembre o principios de diciembre, cuando más bajaba su caudal el río Grande, se preparaban para la construcción del puente de vigas, que nos conectaría a Colima, pero había ocasiones en que a los pocos días de su terminación nuevamente llovía y el puente desaparecía, era de estar con el Jesús en la boca para que dejara de llover.

Después de sus labores cotidianas, los hombres, se reunían en cualquier esquina para comentar las noticias del día, echar plática, recordar anécdotas o simplemente pasar el tiempo. En la fotografía podemos distinguir a los Sres. Isidro Pineda Gutiérrez, Rafael Trujillo Chacón (qepd) Jorge Pineda Gutiérrez, Francisco Serrano Gutiérrez (qepd) y J. Trinidad Pineda Gutiérrez en la esquina de la tienda de abarrotes del Sr. José Trujillo Mendoza (qepd)


Así, de nuevo el pueblo y sus rancherías de los alrededores se preparaban para las fiestas de la Virgen de Guadalupe, de Navidad y para la llegada de la Gente del Norte, de los Estudiantes y en fin de tantos familiares y queridos amigos que en ese mes nos visitaban y por las tardes aquellos tremendos agarrones de basketbol en donde los lugareños retaban a todos los fuereños y muchas veces hasta equipos de Colima, Coalcomán y Coahuayana llegaban casi siempre a ser derrotados por el equipo de Villa Victoria encabezado por Trino Pineda , los hermanos Silva Pineda, Polo Abúndiz, Ramiro Alcántar, Pedro Trujillo Meraz y muchos otros grandes jugadores. Gran cantidad de gente que llenaba los pasillos y alrededores de la cancha de la escuela. No podía faltar Chuy Avalos que con su tocadiscos amenizaba los encuentros, y con sus gritos, carcajadas y arengas contagiaba a la gente para echarle porras a nuestro equipo.

Los comerciantes que en sus puestos exhibían sus mercancías para que así el Niño Dios fuera tomando nota de los regalos para el día 25, que muy de mañana ya presumíamos en el jardín como aquellos hermosos carros de carga de lamina de hojalata de diferentes colores, y que cargábamos con piedritas, arena, palitos simulando leña, y jalábamos con un largo pabilo blanco, algunos otros con sus caballitos de otate y cabeza de cartón, simulando arrancones y retando a otros chiquillos a una carrera. Las niñas con sus muñecas de cartón de cachetes rojos repintados y del olor inconfundible del papel , engrudo y pintura, otras más afortunadas con muñequitas de plástico que al apretarlas lloraban y cerraban y abrían sus casi siempre ojos azules; había quienes jugaban a las comiditas con sus juegos de Té, en fin gran variedad de juguetes y como siempre a alguien que solo se conformaba con oír y ver los regalos del Niño Dios y ver si alguno de los afortunados le prestaba un ratito su carro para darle una vuelta en el jardín, motivo que lo llenaba de gozo, ya que a su casa no se había asomado el niño Dios.

Y sí. El mes de diciembre que para mí siempre era el más esperado por todo lo que reunía. Llegaba enero, los visitantes regresaban a sus hogares, escuelas y otros destinos y nuevamente a esperar otro año, DESPUÉS DE LAS LLUVIAS.

Con el cariño y el afecto de siempre, los saludo

C. Dentista Ramón Godínez Gutiérrez.

Morelia, Michoacán febrero de 2011








miércoles, 3 de noviembre de 2010

EL BICENTENARIO DE LA INDEPENDENCIA Y LOS 100 AÑOS DE LA REVOLUCION MEXICANA, EN LOS ANGELES, CA.

La celebración del Bicentenario de la Independencia de México y el Centenario de la Revolución Mexicana, de ninguna manera pasaron desapercibidos en algunas ciudades de los Estados Unidos de Norteamérica. En Los Ángeles, California, ciudad en donde habitan una gran mayoría de “paisanos”, se sintió la presencia de la mexicanidad al desarrollarse un sinnúmero de eventos entre los que destacó el desfile del 16 de Septiembre, recorriendo éste, las principales avenidas del Este de Los Ángeles y en el que tomaron parte una gran cantidad personalidades de la política del estado, así como del espectáculo.

El Sr. Atanacio Trujillo Larios, Chinicuilense de “cepa pura” participó de dichas festividades y pudo captar las siguientes imágenes en las fotografías que a continuación se muestran, con el único objeto de compartirlas con todos nosotros los Chinicuilenses, que en una u otra forma tenemos algún nexo con familiares y amigos que viven en esta ciudad del estado de California, esperamos las disfruten:


El legendario "Escuadrón 201" conocido como "Las Aguilas Aztecas", grupo de aviadores mexicanos quienes tuvieron una importante participación en la 2a. Guerra Mundial. Significativa la fotografía porque la enmarca una belleza Chinicuilense: Marielena Serrano (derecha)


Aquí algunos de los miembros del famoso "Escuadrón 201"


La belleza no puede faltar en estas festividades y más si quien la porta, lleva con orgullo, sangre de Chinicuila, tal es el caso de la Srita. Marielena Bravo Serrano (Hija de Marielena Serrano)



Autoridades Mexicanas, testigos de honor en la celebración de los aniversarios de ambas gestas heróicas, representadas por el Secretario de Salud y el Consul de México en Los Angeles.


El Alcalde de Los Angeles, Antonio Villarraigosa, también participó en el Desfile



Abel Maldonado, joven político de ascendencia mexicana (Michoacano, por cierto) y quien figura actualmente como promesa en la politica de California.


Gerry Brown, virtual triunfador de las Elecciones para Gobernador de California, sabe la importancia del voto "Latino", debió participar en las festividades con objeto de garantizar el apoyo de nuestra comunidad.


Los Mariachis, Escaramuzas y Charros, dignos representantes de nuestra Mexicanidad, se dieron cita en estas celebraciones.







Las Escuelas Preparatorias tuvieron una excelente participación con sus jóvenes bastoneras y bandas musicales.


Las Danzas Pre-hispánicas, nos recuerda nuestros orígenes.




El actor Jorge Rivero también participó en el Desfile




Humberto Luna, influyente locutor de radio de la Cd. de Los Angeles

domingo, 10 de octubre de 2010

EL 16 DE SEPTIEMBRE





En esta ocasión Monín nos remite hasta Chinicuila del Oro, para disfrutar de nueva cuenta de sus añoranzas, que obedecen, a la "querencia" (como asi decimos) por nuestra tierra. Además, con su nostálgico relato de la celebración de la Independencia, se entrelazan algunas fotografías, seguramente sacadas de los archivos del Tio Agapito Godínez (qepd) e intercaladas con las más "calientitas" tomadas por el ojo de Esmeralda "Lala" Trujillo.


¡José, José que si por favor me haces un pantalón para el desfile!


Era la solicitud desesperada del chamaco que dejó para última hora lo del “estreno” y pedía, a mandado de sus padres, que José Trujillo “El sastre” pudiera confeccionarle tales prendas ¡No ya no alcanzo, tengo muchos por hacer. Ve con Chema o con José Valladares a ver si ellos tienen tiempo para que te lo hagan! replicaba, a la vez que cortaba con gran maestría la mezclilla que utilizaría. Así, después de haber escogido el color de los uniformes de la escuela había que andar de prisa para tener lista la ropa, estrenar huaraches, o zapatos y no quedarte fuera del tradicional desfile que recorrería casi todas las calles del pueblo.


¡piensa oh Patria querida, que el cielo; un soldado en cada hijo te dió!

Nuestro Símbolo Patrio, indistintamente de la época, ha sido testigo activo de la celebración de la Independencia en Chinicuila.


Las calles lavadas de tanta agua recibida de las lluvias y ya “desenzacatadas” por el trabajo de chiquillos o de adultos que prestaban sus servicios y adornadas con cordeles tricolores, retratos de nuestros Héroes estaban listas para la fiesta del 16.

Señoritas Chinicuilenses participantes en el proceso de elección de "La Reina de las Fiestas Patrias"

El tablado frente a la Escuela donde por la noche del día 15 se presentaría un programa de actividades artísticas de los alumnos de los diferentes grados y presidida por la Reina, elegida tras reñidas elecciones; el Presidente Municipal en turno y los Profesores de la Escuela, conformaban el marco ideal para la ceremonia del tradicional grito de Independencia.




Pero la fiesta comenzaba desde el 1º. de Septiembre con el informe de la “danza de los millones de pesos” que daba el Presidente de la República y que había que escucharlo en los radios de baterías que algunas gentes tenían. Duraba horas y horas, hasta que se les entumecían las manos de tanto aplaudirle.

En la escuela se desarrollaban actividades deportivas de voley y basket ball tanto de mujeres como de hombres.

¡Ya llegó el mariachi! ¡Es el de Colima! y todos corríamos al reparo a recibirlo, esperar que se desentumieran del viaje a caballo y que afinaran sus instrumentos y al compás del Son de La Negra acompañarlos por el recorrido de las calles hasta llegar al jardín y allí escuchar por largo rato todas las canciones que la gente les solicitaba.



Mariachi "Villa Victoria" integrado por Enrique Nava (qepd), Marcos Trujillo (qepd), Miguel Nava, Pedro Chávez (qepd), Ramón Trujillo y "en cuclillas" Jorge Valencia, Jesus "Chiruchi" Trujillo y Jose María "Chema" Valencia (qepd). Fotografía enviada por José Luis Ortega Villalobos, mejor conocido como "El Secre" dado que fungió como Secretario del Ayuntamiento que presidió el Profr. Roberto Luis Esparza Cortina.

¡Córranle Córranle no se atraviesen! ¡Hay vienen los toros!

Una manada de toros cebú del rancho “El Rincón” de Don Amador Moreno corrían a lo largo de la calle hasta llegar al toril, donde permanecían encerrados hasta el día siguiente para ser jineteados.

¡Animas que no vaya llover mañana! Era la plegaria de todos para poder disfrutar del jaripeo.



Por la mañana del día 15, paseaban lazado un enorme toro por todas las calles y esa era la señal: ¡El toro de once! era también la invitación para el inicio del jaripeo. La gente entonces acudía y trepaban en la postería que formaba el redondel, en la cerca del panteón o bien se iban hasta la loma de enfrente del toril para poder presenciar el espectáculo cómodamente sentados. Lo anterior se reflejaba en un marco multicolor que hacía lucir más la fiesta.


La reina gozaba del privilegio de tener un tablado, que junto con las autoridades y el mariachi presidían el festejo, que algunas veces por lo concurrido llego a derrumbarse pero sin nada que lamentar, solo el susto.






¡Lázalo, lázalo lázalo que ya se va, échame tus brazos mi alma guerita si me tienes voluntad. Es el gusto del becerro!






Y sones y mas sones y muchas canciones. Los lazadores en el ruedo: Don Amador Moreno, Guadalupe Chapula, Ramón González, Los Martínez de Tehuantepec, y otros más y los “pretaladores”: Heraclio Serrano y Sóstenes “Chote” Valencia, no se diga los jinetes que listos para demostrar su valentía y destreza paseaban orgullosos al ritmo de sus espuelas. Y luego los gritos y reclamos, risotadas y a veces caras de angustias por algún percance, todos en el pueblo nos divertíamos con el espectáculo de las “Mojigangas” que a las embestidas del toro eran lanzadas por los aires o recibían un “revolcón”. No faltaba aquel padre avergonzado que sacara de las orejas al hijo que intentaba subírsele a un toro ¡No te opongas, no te opongas! era el grito que le lanzaban al aprendiz de jinete, que a los primeros reparos caía al suelo y se levantaba todo enlodado, en ocasiones con algún golpe, una fractura o herida de cornada.



Los Encargados del Orden, prestos a participar en la Parada que recorría todo el pueblo

¡Birria Caliente y Gorda! gritaban los birieros, ¿Cuántos le damos?

Tacos de birria, barbacoa, carnitas, tostadas, pozole, sopitos, elotes cocidos, cervezas, aguas frescas, bolas de roscas enmieladas, fruta de horno, tamales, pepinos; en fin toda una variedad de antojitos alrededor del toril, hacían que la gente no se fueran comer a sus casas.






Casi al anochecer terminaba el jaripeo y la siguiente parada era en el jardín donde seguía la fiesta y allí vuelta tras vuelta, entre serpentinas de papel y confetis multicolores que eran lanzados a las muchachas, como un anticipo del inicio de un romance. También aquí había mas puestos de comida de la gran kermesse donde se ofrecían ricos tamales con atole de diferentes sabores, buñuelos, gaznates y una gran variedad de antojitos donde lo que faltaba era “panza” y dinero para seguir comiendo y comprando.


No podía faltar el tradicional “Palo Encebado” de gran altura al cual en la “punta” se le colocaban gran cantidad de regalos. Los intrépidos muchachos se “encaramaban” unos a otros, haciendo equipo y lograban bajar lo expuesto. En una ocasión, el buen amigo Fortino Valencia tuvo que consolarse con una bacinilla; éste muy disgustado reclamó: ¡Yo no quiero este “apara-rayos”! pero no habiendo otra cosa, tuvo que conformarse.




Los jóvenes esperaban con ansiedad que iniciaran los festejos Patrios, como es el caso de Monín y Juán Alcántar, quienes con sus "julias" bien lustradas iniciarían su recorrido por la plaza del pueblo.

Por la noche del 16 de Septiembre, con el baile, se daban por terminadas las actividades de la celebración de las fiestas de la Independencia. Todo volvía a la normalidad y solo quedaban los comentarios de los sucesos ocurridos.


Los saluda con cariño y afecto

C. Dentista Ramón Godínez Gutiérrez

Morelia Michoacán 24 agosto. 2010